Categoría: Infantil

LAS EMOCIONES EN LOS PROBLEMAS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA

Recientes investigaciones hablan de que uno de los factores con mayor peso para la predisposición a los trastornos de la conducta de alimentación (TCA), así como para la resistencia al cambio, son las dificultades en el manejo de las emociones: como son la dificultad para el reconocimiento de las emociones y la inadecuada regulación de las mismas (Calvo Sagardoy, 2013).

Read more

VÍCTIMAS DE LAS ESPINACAS

VÍCTIMAS DE LAS ESPINACAS

La importancia de los hábitos alimentarios en los niños.

Suele ser frecuente encontrar en las conversaciones cotidianas entre madres y padres la preocupación de éstos ante cómo y qué comen sus hijos. Muchos padres recordarán sentirse “víctimas” de las espinacas cuando eran niños, y pasaban horas sentados delante de un plato que no parecía vaciarse ante las miradas expectantes de sus madres que amenazaban con servirlas en el desayuno del día siguiente.

Pues bien, parte de la explicación para algo tan frecuente como que un niño sienta predilección por unas golosinas o una crema de cacao, antes que por una zanahoria o un tomate, la tiene las predisposiciones genéticas que aseguraban la supervivencia de los seres humanos hace miles de años.

Read more

J. K. Rowling y el universo Harry Potter

J. K. Rowling y el universo Harry Potter

Vuelve a nuestras pantallas la saga de Harry Potter. A los cines, Animales Fantásticos, y a las plataformas digitales las películas del niño mago. Parece que el universo Howarts se va a convertir en un clásico y así esperamos que sea. Somos muy fans de los libros de esa mujer valiente que es J. K. Rowling así como de sus opiniones y su postura ante la vida. Seguimos recomendándoselos a niños y niñas de todas las edades por motivos educativos y terapéuticas.

Decisiones muy complejas y personajes nada fáciles son una de las cosas que definen la historia. La definición del héroe del libro, por ejemplo. Es la primera vez que un héroe no es absoluto, de una pieza, sino poliédrico, ambiguo, humano, al fin y al cabo. Tiene multitud de cualidades, como no, pero también defectos. Según va avanzando la saga, aparecen sus ansias de reconocimiento, su suspicacia y desconfianza con los más cercanos, su autocompasión, su impulsividad por la que muchas veces se equivoca…

Pero es por esos defectos por los que se hace más realista la necesidad de un héroe coral. Sin sus amigos no sería el héroe que es. La inteligencia, sensatez y perspicacia de Hermione Granger, la lealtad y el apoyo casi incondicional de Ron Weasley y toda su familia, los marginados de la clase a los que Harry en muchos casos pertenece, ¿dónde antes se había visto un héroe con gafas?

Respecto a tu lugar en la clase o en cualquier grupo humano, la saga envía un mensaje de cambio muy necesario en los primeros años de nuestra vida en la que lo sentimos todo de manera absoluta e inmutable: unos años estamos arriba, Harry es reconocido y admirado, y otros abajo, a menudo Harry es humillado, denostado o temido, con total naturalidad. Precioso mensaje para todos los niños y adolescentes que son los “freaks” de su clase.

Terapéutico también el manejo de la muerte y el abandono, J.K. Rowling nos plantea un héroe huérfano y no pasa por este hecho de puntillas ni lo trata sólo para incrementar la gloria de Harry, sino que recuerda una y otra vez que Harry lo tiene presente y que no hay nada que lo borre, ni nada que pueda hacerse para cambiarlo, sólo seguir adelante y acompañarse por gente que le quiere.

La historia va más allá y no se queda solo en una visión de su micro mundo sino que lanza una mirada más social. La lucha por la pureza de la sangre alegato antirracista donde los haya, el sometimiento por el miedo, por las ansias de poder, por la amenaza a los seres queridos que tanto recuerda a la última gran guerra mundial. Cómo hay gente que sigue resistiendo a pesar de que todo parezca perdido.

Y por último el feminismo sin hacer alarde de ello porque todo el libro perfila los personajes de manera igualitaria. Tanto chicas como chicos son inteligentes, hábiles, deportistas, valientes, activos y protagonistas de forma indistinta de las aventuras, ¡y del quiditch! ¡Precioso deporte!

No podemos más que agradecer a la autora que nos haga partícipes de su mágico universo y desearle que siga escribiendo.

 

Edurne García Corres

Psicóloga general sanitaria y terapeuta familiar sistémica

Socia fundadora de Centro de Psicoterapia Vínculo

 

 

 

INTELIGENCIA EMOCIONAL INFANTIL

INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LOS NIÑOS

De manera cotidiana nos vemos inmersos en multitud de emociones como miedo, tristeza, ira, alegría, asco, sorpresa… Estas emociones imperan en nosotros e influyen en nuestra conducta y en nuestros pensamientos. Pero ¿Qué ocurre en el caso de los y las niñas?, ¿Tienen igualmente emociones que influyen en su conducta y pensamientos?

Efectivamente, al igual que los adultos, los niños y niñas sienten emociones de manera continua, pudiendo sentir enfado cuando no son invitados al cumpleaños de un compañero, miedo cuando se separan de sus padres o tristeza cuando obtienen una mala calificación.

Teniendo en cuenta que las emociones tienen un papel nuclear en nuestras vidas, resulta primordial que los padres realicen desde edades tempranas un entrenamiento en Inteligencia Emocional, es decir, que enseñen a sus hijos a discriminar las emociones propias y ajenas, así como a emitir una respuesta congruente con las mismas.

¿Cómo repercute el manejo de la Inteligencia Emocional en las y los niños?

Diversos estudios realizados con población infanto-juvenil señalan la importancia de la adquisición de una adecuada gestión emocional en edades tempranas del desarrollo, ya que, aquellos niños y niñas que obtienen mayores puntuaciones en Inteligencia Emocional presentan menores niveles de ansiedad social, consumo de sustancias, depresión y rumiación, así como mayores niveles de autoestima, empatía, empleo de estrategias de afrontamiento activo para la resolución de conflictos, y satisfacción ante la vida.

Igualmente, los niños y niñas que presentan una alta Inteligencia Emocional parecen ser más eficaces en las relaciones interpersonales, consiguiendo grandes redes de apoyo, lo cual les hace menos vulnerables a ciertas problemáticas de salud y estrés.

Por el contrario, aquellos niños y niñas que presentan un pobre ajuste emocional son más proclives a desarrollar trastornos de tipo internalizante como ansiedad o depresión. Del mismo modo, se ha observado que los niños que presentan dificultades en esta capacidad obtienen un rendimiento académico bajo, que podría ser explicado por un manejo inadecuado de los estados emocionales propios durante los periodos de evaluación, produciéndose así un desbordamiento que sin duda influye en las calificaciones de estos.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a que adquieran esta capacidad de manera adecuada?

A continuación, se presentan 5 claves que los padres pueden poner en marcha:

  1. Introducir un vocabulario emocional. Se trata de que los niños conozcan las diferentes emociones, pudiendo describirlas de manera precisa. De este modo, cuando sientan una de ellas serán capaces de identificarlas, nombrarlas e incluso pedir ayuda si lo necesitan.
  2. Favorecer el reconocimiento emocional. Los niños y niñas deben aprender que las emociones van acompañadas de expresiones faciales y sensaciones corporales diferenciales en función de la emoción que predomina. Así se consigue que los niños sean capaces de identificar las propias emociones, las de los demás y comprendan que la aparición de estas sensaciones resulta adaptativa cuando se experimenta determinada emoción.
  3. Fomentar la comprensión emocional. Consiste en que los niños conozcan que las emociones tienen diversas causas, así como múltiples opciones de respuesta.
  4. Permitir la expresión emocional. Es importante que la expresión emocional tenga un espacio en el hogar, permitiendo que cualquier emoción pueda ser manifestada.
  5. Promover una adecuada regulación emocional. Ante las emociones que los niños y niñas sienten, es importante que los adultos emitan una respuesta congruente con la situación presente, evitando el distanciamiento o respuestas desproporcionadas, ya que, la forma en que manejen los adultos la situación será tomado como modelo por los niños, quienes actuarán de manera similar en ocasiones futuras.

Si tenemos en cuenta la clasificación propuesta en el anterior blog sobre los diversos estilos educativos parentales que los padres pueden poner en práctica con sus hijos, el estilo parental que se relaciona con un adecuado desarrollo emocional infantil es el autorizativo. Esta práctica de crianza combina la demanda de exigencias y control con una adecuada percepción y regulación de las necesidades y emociones del niño, promoviendo así que estos aprendan a identificar, nombrar y manejar sus emociones y las de los demás de manera positiva.

María Elena Sánchez Navas

* Para favorecer el debate en casa recomendamos la película Del revés o el cuento El Monstruo de Colores entre muchos otros

ESTILOS EDUCATIVOS PARENTALES Y AUTOESTIMA

ESTILOS EDUCATIVOS PARENTALES Y AUTOCONCEPTO INFANTIL

Durante los últimos años se ha producido un incremento notable de la prevalencia de trastornos psiquiátricos en niños y adolescentes. Según los últimos datos publicados por el Plan de Salud (2013-2018), entre el 7 y el 25% de los menores reúnen criterios para un diagnóstico psiquiátrico, presentando un desajuste significativo en diversas áreas como consecuencia de ello.

Este hallazgo resulta de gran relevancia pues genera repercusiones psicológicas, sociales y económicas que merecen ser tenidas en cuenta. Tomando como referencia el Plan de Salud (2013-2018), se concluye que los trastornos mentales, por delante de diversas enfermedades físicas, constituyen la causa más frecuente de discapacidad, generando un gran impacto en la calidad de vida de la propia persona, así como en la de sus familiares. Igualmente, estos trastornos generan un impacto económico elevado, pues una de cada cinco personas es atendida por los servicios hospitalarios padece un trastorno de este tipo.

 

Además, el desarrollo de psicopatología en la edad temprana supone un factor de riesgo para la aparición de un trastorno en la edad adulta.

 

De este modo, resulta primordial el estudio y prevención de la psicopatología infantil, la identificación y tratamiento del funcionamiento desadaptativo en la edad temprana, así como de los múltiples factores relacionados con el mismo.

 

Uno de los factores identificados por la literatura como influyentes en el desarrollo y mantenimiento de psicopatología infantil es su entorno inmediato, es decir, la familia. Las prácticas de crianza que los padres ponen en marcha adquieren un papel relevante en el desarrollo cognitivo y socioemocional del menor.

 

Existe una tipología señalada mayoritariamente por la literatura, compuesta por cuatro estilos educativos parentales, que se expondrá a continuación:

  • El estilo educativo autoritario se caracteriza por bajos niveles de expresión del afecto, así como una escasa sensibilidad y empatía. Además, presenta altos niveles de exigencias y control, los cuales son impuestos mediante el empleo de técnicas coercitivas.
  • En contraposición con el estilo autoritario, encontraríamos el estilo permisivo, que presenta altos niveles en lo que se refiere a la expresión del afecto y comunicación familiar, así como bajos niveles de exigencia y control.
  • El estilo descrito como autorizativo es aquel que presenta altos niveles de afecto y comunicación, así como unas normas claras, consistentes y adaptadas a las posibilidades y necesidades de los niños.
  • Por último, mencionamos la práctica de crianza negligente, la cual presenta bajos niveles de afecto y comunicación, así como de exigencia y control. Aunque en algunos casos encontramos exceso de control. Al contrario que el estilo autorizativo, el estilo parental negligente, presenta una escasa sensibilidad ante las necesidades e intereses del niño.

 

Una vez que conocemos esta clasificación, cabe preguntarse, ¿Qué estilo educativo se relaciona con el desarrollo de un adecuado autoconcepto infantil?

 

Tanto el estilo autorizativo como el estilo permisivo han sido relacionados con niveles mayores de AUTOESTIMA. Estos niños serán conscientes de su propia valía, siendo capaces de actuar de forma independiente, asumiendo responsabilidades, afrontando nuevos retos, así como tolerando de manera adecuada la frustración.

 

Por el contrario, aquellos niños que han recibido prácticas de crianza de tipo autoritario y negligente presentan niveles bajos de autoestima. Este déficit de autoestima se traduce en una autoexigencia excesiva, temor elevado a cometer errores, inseguridad en la toma de decisiones, estado de ánimo triste, sentimientos de culpabilidad, necesidad de agradar a los demás, así como un pensamiento focalizado en aspectos negativos.

 

María Elena Sánchez Navas

mindfulness eating

‘MINDFUL EATING’ Alimentarse de forma consciente

¡Qué importante es nuestra relación con la comida! De forma inconsciente utilizamos la comida para relacionarnos con los …

Nutrición y TCA

Enfoque Nutricional en los TCA: importancia del trabajo interdisciplinario

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) son enfermedades mentales causadas por múltiples factores, los cuales tienen …

Redes Sociales y TCA

REDES SOCIALES Y AUTOIMAGEN

Cómo su uso inadecuado puede favorecer la aparición de un trastorno de la conducta alimentaria Como hemos visto en el blog …