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LA TRAMPA DE LA AUTOEXIGENCIA

Vivimos en una sociedad en la que los mandatos sociales de la apariencia y el rendimiento cobran cada vez más relevancia. Frases como “deberías haber hecho”, “tendrías que”, o “tú sólo/a puedes”, hacen que la autoexigencia vaya ocupando cada vez más lugar en nuestro día a día. Obligándonos a mantener unos estándares que, en la mayoría de los casos, no encajan con nuestra realidad.

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EL perdón

El perdón. Un símbolo de crecimiento personal

El perdón es una virtud que podemos ofrecer tanto a los demás como a nosotros/as mismos/as. De hecho, para poder darlo a los demás, primero tenemos que ser capaces de usarlo con nosotros/as. Es un producto derivado del amor: si no somos capaces de amarnos y reconocer en nosotros/as la majestuosidad de la naturaleza humana, no seremos capaces de considerar a los demás como buenos/as. Read more

doble mensaje vinculante

EL MENSAJE DOBLE VINCULANTE

La comunicación doble vinculante es un tipo de comunicación en la que se manda un mensaje positivo de forma explícita, pero uno negativo de manera implícita, de tal forma que lo verbal y no verbal no encajan. Por ejemplo, una persona puede decirle “me gustas” a otra de manera verbal, pero mediante lenguaje no verbal le puede estar demostrando lo contrario. Read more

De la alianza terapéutica individual a la danza terapéutica familiar

A pesar de que existen muchas teorías y enfoques psicológicos desde los que trabajar, se ha descubierto que todos ellos comparten una serie de características, a las cuales se denomina factores comunes. Una de dichas características, que es indispensable en cualquier enfoque terapéutico, es la alianza terapéutica.

 

Parece interesante contemplar que a pesar del gran pluralismo y creatividad que existe en las diferentes técnicas de intervención, es indiscutible el peso que se le da a la relación terapéutica y a los diferentes matices con los que se contempla.

Carl Rogers (1980a) fue el primero en defender que la psicoterapia era efectiva no tanto por el empleo de determinadas técnicas, sino por el tipo de relación que se establecía con el/la paciente. Ser empático/a, congruente, cálido/a y aceptar positiva e incondicionalmente al paciente serían las características fundamentales que debería tener el/la terapeuta.

 

Según Bordin (1994), la alianza terapéutica es un constructo que se hace operativo por medio de tres componentes: acuerdo entre paciente y terapeuta respecto a los objetivos de la terapia, acuerdo acerca de las tareas propias de la terapia que se esté llevando a cabo, y establecimiento de un vínculo entre paciente y terapeuta que «probablemente se siente y expresa por medio del aprecio, la confianza y el respeto mutuo, y por la percepción de que existe un compromiso común y una recíproca comprensión de las actividades psicoterapéuticas».

 

En este sentido, se puede contemplar la alianza terapéutica como el punto de encuentro entre dos planetas distintos, pertenecientes al mismo universo, con muchos puntos en común, donde no importa quién ni por qué, donde la prevalencia se le concede a la aceptación y no al juicio, en el que el/la terapeuta acompaña al paciente en su viaje exploratorio sirviéndole de bastón en el que apoyarse, ayudándole de este modo en la identificación de los diferentes recursos que tiene a su alcance.

 

Es por esto, que el primer objetivo en toda terapia, y en especial con pacientes con patología vincular, es crear un espacio seguro; pero la seguridad no es una variable que preexista al encuentro terapéutico, sino que es una variable que tenemos que co-construir. Tiene que ser una característica emergente del encuentro, y para que se vaya construyendo a lo largo de todo el proceso, necesariamente la relación pasará por impasses (entendida como una situación con difícil solución), tensiones o rupturas.

 

De este modo, podemos considerar que hacer terapia es una danza, en el que el/la terapeuta se compromete a “aprender” los pasos necesarios para acompañar en el baile vincular paciente-terapeuta, tomando compromiso en la constante revisión de sus límites, barreras y dificultades para lograr de este modo estar afinado/a como “instrumento” que es como terapeuta en la relación, con su personalidad, dificultades, historia personal, forma de ser y hacer específica, en pro de ofrecer al paciente un espejo cristalino libre de  expectativas; en definitiva, un contacto de persona a persona,  en el que como indica Jose María Gondra (1978), señalando palabras de C.Rogers: “Es un interés tal por la persona, que se evita todo deseo de interferir en su desarrollo y de utilizarlo en vistas a metas propias”.

 

Es por esto que se puede afirmar que para que la alianza terapéutica sea buena, tanto el/la terapeuta como el/la paciente deben aunar su experiencia y conocimientos, siendo capaces de adoptar distintos puntos de vista, entenderlos y aceptarlos, estando abiertos al cambio.

 

En paralelo a la co-construcción de dicha alianza paciente-terapeuta, parece interesante contemplar que dicha relación terapéutica con una pareja o familia parte de una complejidad que la hace diferente de la alianza terapéutica individual. Dicha complejidad radica en que el trabajo pasa de ser con una persona a serlo con un sistema o conjunto de personas, cada una de ellas con sus características individuales. El trabajo del terapeuta en terapia familiar, para crear un sistema terapéutico caracterizado por las alianzas, debe sustentarse en aspectos tanto técnicos como teóricos (Carpenter, Escudero, y Rivett, 2008). Desde el plano teórico hay una orientación básica: el terapeuta ha de prestar atención simultánea a las necesidades del sistema en su conjunto y de sus miembros a nivel individual, entrelazándolas de una forma que tenga sentido para todos los miembros del sistema mediante el “re-encuadre” del problema. Dicho re-encuadre suele incluir señalar las buenas intenciones de todos/as (Pittman, 1987), así como enfatizar los valores comunes y las fortalezas del sistema en su totalidad. Esto es fundamental, ya que la creación de una buena alianza con el sistema familiar y entre los miembros de la familia exige muchas veces transformar las metas individuales en metas de grupo, de forma que la terapia sea experimentada por cada miembro de la familia/pareja como “nuestra terapia”, en el que ninguna de las partes del sistema se sienta amenazada o en peligro.

 

Es por todo esto que, en Vínculo, cuidamos y trabajamos en la creación de una buena alianza terapéutica tanto a nivel individual como en terapia familiar, en el que trabajando de forma conjunta se avance en el camino al bienestar individual y con él, en el familiar.

 

 

Bibliografía:

Rogers, C. (1980a). Condiciones necesarias y suficientes del cambio terapéutico de personalidad. En En J. Lafarga, & J. Gómez (Eds.), Desarrollo del potencial humano: aportaciones de una psicología humanista, Vol. 1. México D.F.: Trillas.

Bordin, E.S. (1994). Theory and research on the therapeutic working alliance: New directions. En A.O. Horvath y L.S. Greenberg (eds.), The working alliance: Theory, research and practice. New York: Wiley and sons.

Gondra, J.M. (1978). ( Apuntes sobre la psicoterapia de G. Egan: un modelo integrador postrogeriano. Barcelona: Instituto Erich Fromm de Psicología Humanista.

Capenter, J., Escudero, V. y Rivett, M. (2008). Training family therapy students in conceptual and observation skills relating to the therapeutic alliance: an evaluation. Journal of Family Therapy.

Pittman, F. (1987). Turning points: Treating families in transition and crisis. Nueva York: Norton.

Marta Narro

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Reír y llorar

“Quizá la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites.”

Reír y llorar. Lloramos y reímos de forma natural y espontánea, pero la verdad es que detrás de estas sencillas acciones cotidianas se esconde un mundo interno lleno de emociones, pensamientos y sentimientos. Pocos comportamientos nos hacen más humanos como la risa y el llanto. Read more

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Los prejuicios sociales como mecanismos que operan a nivel inconsciente

Tomar decisiones sociales rápidas con respecto de otros grupos distintos, externos al nuestro, se ha desarrollado como una estrategia heredada de nuestros antepasados y ha permitido adaptarnos al entorno y protegernos como grupo. Dichas decisiones son los llamados prejuicios, que son actitudes negativas injustas focalizadas hacia un grupo concreto o un miembro de dicho grupo, y como otras actitudes, está formado por tres componentes: afecto, cognición y acción. Read more

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¿A QUÉ LLAMAMOS CULPA Y POR QUÉ NOS SENTIMOS CULPABLES?

Las situaciones que vivimos a lo largo de la vida, nuestra infancia y las relaciones con los demás son varios de los factores que conforman nuestra forma de ser y de actuar, nuestros valores. Pero, ¿qué ocurre cuando sentimos que actuamos en contra de lo que pensamos, cuando sentimos que rompemos una norma? Es entonces cuando aparece el sentimiento de culpa.

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El TCA en primera persona: testimonios

Para el Día Internacional de la Lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria, el pasado 30 de noviembre, compartimos una serie de vídeos que recogían el testimonio de distintas pacientes que tienen un TCA y que acuden a Vínculo, junto con la aportación de dos de las terapeutas que trabajamos en el centro. Read more

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Cómo ser más resiliente desde la actitud optimista

El optimismo es una de las variables fundamentales que contribuyen a la resiliencia, algo de lo que hablamos en un blog anterior. En la actualidad, nos encontramos ante una situación mundial que está teniendo enormes repercusiones en la salud mental, condicionando nuestra forma de entender y de enfrentarnos a los problemas, la rutina y la vida en general. Esto está generando a nivel generalizado en la población un alto nivel de desesperanza. Sin embargo, parte de poder recobrar cierta esperanza está en nuestras manos, ya que el optimismo es algo que se puede entrenar y aprender. Read more

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Gaslighting: la manipulación silenciosa y su efecto psicológico y emocional

Dentro del campo del maltrato psicológico, existe una forma sutil de manipulación poco evidente que puede llegar a ser igual o más dañina. Ciertas conductas o acciones de personas cercanas que a primera vista pudieran considerarse como inofensivas esconden una carga de “toxicidad” capaz de crear una profunda invalidación a quien lo sufre. El término empleado para referirse a este fenómeno es gaslighting (luz de gas). Read more

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